lunes, 22 de febrero de 2021

PROMESA con lagrimas de Sangre

 

A los 13 años  y desde mucho antes yo sentía que la gente a mí alrededor por mucho que dijera que me quería, siempre me comparaban con los demás haciéndome sentir menos.
Que lo que yo pensará u opinara siempre estaba por debajo de lo que pensaran u opinaran los demás, de ahí mi apatía de esforzarme en cualquier actividad y mi ODIO indescriptible e irracional hacia los estudios, no me mal entiendan sé que los estudios son importantes para el desarrollo de las personas, pero su sistema está erróneamente creado solo para extrovertidos de ahí mi profundo ODIO hacia ese sistema y para mí un introvertido todo era una competencia de quién es más inteligente, quién saca la mejor nota y pensaba que para que esforzarme si para todos, lo que yo diga nuca vale nada, siempre que yo opino lo descartan de una ves quitándome valor y haciéndome sentir como una MIERDA, y a los 13 años me jure que si al llegar los 35 y no mejoraba en algo y me seguía sintiendo igual hasta ese día mi vida llegaría.

Una persona a la que yo quise mucho y sentí que mostró interés genuino en mí y no solo por parentesco sanguíneo o por ser hijo de, o familia, esa persona fue mi Abuelo Félix
Y si, hay otras personas, las puedo contar con las manos y me sobraran la mayoría de los dedos... Estoy escribiendo esto para desahogarme ya que tuve otro ataque de depreciación y el escribir sobre todo esto el recordarlo de alguna forma es como una terapia para mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario